Es una de las uvas más populares en el mundo, además de ser una de las más versátiles en su cuidado. Cultivada en suelos fríos, moderados, templados y calientes, tiene una gran variedad de estilos. En climas fríos como en Chablis, Francia desarrolla notas de frutos verdes y cítricos, resaltando en su acidez y mineralizado. En climas moderados y templados desarrolla sabores un poco tropicales como la piña y durazno. En regiones tropicales y calientes los sabores se convierten casi en su totalidad en tropicales como piña madura y plátano. En este caso, la acidez ya no es su calidad más resaltada.
Es utilizado para crear ensambles y vinos mono varietales, así como también vinos cremosos amaderados ricos en textura. Ya sea madurado en barrica o tanques de acero, con lías o fermentación malo láctica, es un vino con tantas posibilidades de desarrollo como vinícolas que la procesan.
Marida bien con especias y sabores suaves y sutiles. Por ejemplo, con sabores cremosos o mantequillosos. La langosta es una excelente combinación.