Atesorado por su intenso aroma floral, el Gewürztraminer ha proliferado en Europa por cientos de años. Su piel tiene una ligera pigmentación rosada que, al momento de vinificar, deja un toque dorado en el vino. Los mejores ejemplares son de vinos jóvenes cuando la acidez está en su punto más alto.
Los aromas florales y especiados a jengibre maridan perfecto con pescados de consistencia fuerte como el atún, salmón, trucha y pez espada.